La ultima frontera
Cuando el delirio sea más poderoso que el entendimiento, la locura gane el pulso a la cordura, y la tortura asfixie la reflexión seremos errabundos desvalidos agonizando bajo el umbral del suplicio.
Cuando la mente no cohabite en el cerebro, el espíritu se exilie en el olvido, la razón se diluya en la insensatez y la pasión se abandone a la desazón, nos convertiremos en almas exánimes a punto de extinguirse tras el abismo del óbito.
Cuando seamos difuntos en vida, espectros en tránsito, sin noción ni percepción, cuyo único sentido sea el dolor y su destino final el deceso; no me dejes sufrir más, dame un beso y devuélveme la dignidad, libérame de mis amarras y déjame navegar…
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